Malhumor
Un poema y unas líneas sobre la presión
Estos días de final de año y con las vacaciones encima, cuando baja la chamba y uno tiene que salir, a webo, de la rutina, me empieza a entrar una presión, cabrona: una resonancia que se queda vibrando y que no noto tan claramente cuando estoy en el día a día… un continuo… una línea como las que miden los latidos del corazón en los hospitales… estable… algo que está ahí abajo de todas las cosas y que ni siquiera se tiene que ver con algo en particular…………………………………………………… Sí, tengo un chingo de cosas que hacer y muchas que quisiera hacer pero no me da tiempo. Sí, hay un chingo de compromisos, y colegiaturas, y gastos, y deudas y y y y y y y y y………………………………. pero va más allá de eso. Si no tuviera esas cosas, como en las vacaciones, ese zumbido seguiría ahí.
Una exigencia que late solita, nomás porque sí.
Un pulso. Bum. Bum. Un brillo que late solito y que siempre pide más.
En este pulso escribí este poemita.
Malhumor
me maulla la gata
me maulla
me maulla
quiere que la acaricie
pero cuando ya la voy
a
alcanzar
con
la mano
se aleja
y me maulla
me maulla
para que la acaricie
mi hijo se queja
que le duele la panza
la panza
la panza
otra vez
Ya le di medicina
ya estaba bien
Pero se queja se queja
y cuando ya se le pasó
se queja otra vez y
ahí voy
a atenderlo
lydia me pide que le marque
le marque
le marque
por qué no sabe en dónde
dejó su celular
que se lo haga sonar,
por favor
por favor
que lo suena ¡ya!
porque no sabe y
cuando ya lo hago sonar
me pide que no
que le marque
le marque
le marque
se lo haga sonar otra vez
porque todavía
no lo encuentra
un perro aúlla
en algún departamento
del edificio
su reclamo hondo
también me pide
me exige
que lo rescate:
lo dejaron solo
extraña a su dueño:
por favor, traímelo
Que lo atienda
Que atienda
Que de
Que esté
Que acaricie
Que cure
Que marque
Que resuelva que resuelva que resuelva


